
Pilar Unzalu: “En Carranza no hemos parado un proyecto, sino un desastre de gestión sin viabilidad económica, técnica ni ambiental”
El presupuesto de construcción se ha incrementado desde los 12,2 millones de euros de 2006 a los 25,8 millones de 2010. La última propuesta presentada sigue sin resolver el problema ambiental que representa la gestión de los purines en el Valle de Carranza
El Gobierno Vasco acordó en 2007 afianzar los ingresos de explotación de la planta con una aportación total de 49,5 millones de euros en sus 20 primeros años de funcionamiento. También se contempla una aportación anual de 365.000 euros a cargo del ejecutivo autonómico.
La consejera de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca, Pilar Unzalu, ha asegurado que el Gobierno Vasco “no ha parado un proyecto para la construcción de una planta de tratamiento de purines en el Valle de Carranza, sino un desastre carente de viabilidad económica, técnica y ambiental y un desastre de gestión”.
Pilar Unzalu, quien ha comparecido a petición propia en la Comisión de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca, ha explicado el incremento presupuestario registrado para la construcción de esta planta, que se ha elevado desde los 12,2 millones de 2006 a los 25,8 de 2010, sin que esta duplicación del presupuesto se haya traducido en el diseño de una planta que cumpla con su objetivo principal: gestionar este subproducto ganadero para que deje de ser un problema ambiental para esta zona de Bizkaia.
“El diseño y el funcionamiento de la planta está lleno de incertidumbres y de indefiniciones” que han ido parcheándose con incrementos presupuestarios que fueron cargados siempre al Gobierno Vasco. De hecho, el actual equipo de gobierno paralizó los pagos de las facturas presentadas en julio de 2009 por no estar debidamente documentadas, y decidió solicitar información sobre un proyecto que ya había percibido en aquella fecha 10 millones de euros de financiación pública, 4 de ellos del Gobierno Vasco.
Pilar Unzalu ha explicado que ante la insuficiente documentación aportada por la promotora de la planta, Karrantzako Minda S.L., y las “irregularidades” detectadas en la justificación de los pagos, el Gobierno Vasco solicitó una auditoría en diciembre de 2009. En respuesta a las preguntas de los parlamentarios, la consejera ha indicado que deberá ser el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas el que, en su caso, determine el alcance o la gravedad de esas “irregularidades”.
“No puedo estar más en desacuerdo con esta manera de funcionar y de gestionar el dinero de toda la ciudadanía. Este Gobierno no está dispuesto a hacer que todos los vascos y vascas tengan que pagar durante años las carencias y las indefiniciones de esta propuesta que hemos heredado. Ya no hablamos de 26 millones de euros sino de cantidades que, con los 50 millones del afianzamiento, la aportación anual de 365.000 euros y algunas de las sugerencias planteadas para completar el desastre se alcanzan fácilmente los 90 millones en los próximos 20 años. Y esto no es ni responsable, ni serio, ni asumible”, ha aseverado.
La consejera ha indicado que de cara al futuro “es necesario que partamos de cero, en un análisis compartido, estudiando en su caso qué parte o partes de lo ya construido puede incorporarse a la solución que demos al problema de los purines en Carranza”.
“Se trata de un problema histórico al que este Gobierno sí ha dado respuesta, aunque sea transitoria, con la puesta en marcha de un servicio de recogida de purines, algo que, por cierto, no había hecho nunca ningún gobierno anterior”, ha asegurado Pilar Unzalu.
La exposición de la consejera ha hecho referencia en su exposición a documentación elaborada o solicitada por el Gobierno Vasco en torno a esta cuestión, entre los que figura:
INFORME UPV/EHU:
“No se comprende cómo no existe un estudio serio que haya considerado todos los costes en lugar de meras suposiciones y obviando partidas considerables ya que no se han considerado infraestructuras que van apareciendo, ni la logística de los efluentes de la planta, etc.”.
“Ha faltado el más mínimo rigor económico empresarial por parte de Karrantzako Minda, dando la impresión de que al contarse con la financiación pública lo importante era arrancar el proyecto e ir dando soluciones a los problemas que se fueran planteando”.
“En cuanto a los aspectos legales, siguen sin firmarse los contratos clave para el funcionamiento de la Planta como son: el contrato de gestión con ADEbiotec, los contratos con los ganaderos para el suministro de purín y posterior retirada de los productos y los contratos con los suministradores de codigestores”.
INFORME NEIKER:
“No disposición de los ganaderos para asumir el coste de la distribución de los purines tratados cuando además ya han pagado para el tratamiento del mismo como ADE-BIOTEC admite en su propio informe”.
FRACCIÓN SÓLIDA (derivada del tratamiento): “la solución adecuada pasa por sacar el nitrógeno producido del valle y éste debe salir de la manera más barata posible que sería a través de pellets o gránulos… (…) Sin embargo esta solución no esta planteada ni valorada económicamente dentro del proyecto se trata solo del planteamiento de una IDEA”.
FRACCIÓN LÍQUIDA (derivada del tratamiento): “(…) a día de hoy, el proyecto NO supone una solución a la problemática de Karrantza”.
“Falta de compromiso de suministradores de codigestables (necesarios para la generación de energía). Aún no se ha consolidado, ni siquiera en forma de carta de interés, la disponibilidad de otros codigestables, (…)
VIABILIDAD ECONÓMICA: “No se aclara convenientemente dejando múltiples interrogantes”. “Incluyen de forma vaga otras posibles ventas como el calor generado en la producción eléctrica y la posible, pero no valorada, venta de fertilizantes o la venta de derechos de emisión”.


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